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miércoles, 6 de mayo de 2020

Profesionales de educación infantil critican la vuelta a las aulas del 0-6


  • A falta de que el Gobierno establezca un aforo, como ha hecho en secundaria, para las escuelas y centros que acogen a niñas y niños de 0-6 años, colectivos y profesionales de la educación infantil no ven clara la vuelta a las aulas de este alumnado.
«No termino de imaginar cómo se hará». Con estas palabras describe Alfredo Hoyuelos, coordinador de Talleres de Expresión de las Escuelas Infantiles Municipales de Pamplona (una, si no la más, potente red de escuelas infantiles del país) y profesor Asociado del Departamento de Psicología y Pedagogía, la posible vuelta a la actividad en las aulas de 0.-3 y 3-6.
«Sorpresa y profunda preocupación» es lo que tienen los colectivos de educación infantil de la Comunidad de Madrid ante el anuncio del Gobierno en relación a la vuelta a las aulas en las próximas semanas. Ameigi, la Junta de Portavoces de las escuelas infantiles y la Plataforma en Defensa de la Educación Infantil 0-6 de Madrid lanzaron hace unos días un comunicado en el que, entre otras cosas, ponían de relieve la falta de criterios claros para esta decisión.
La ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, aseguraba en una entrevista a este periódico, que «en esa fase 2 se abrirán las escuelas infantiles, 0-3 y 3-6, con el fin de ayudar a los padres y madres en la conciliación de la vida laboral y familiar». El objetivo es que puedan usar este servicio las familias que o bien no puedan teletrabajar o que no tengan flexibilidad horaria para conciliar.
Es precisamente este dato, el de la conciliación de la vida familiar y laboral el que, en buena medida, censuran quienes se dedican a la educación infantil. Tanto Hoyuelos como los colectivos de Madrid critican el hecho de que las cuestiones relacionadas con el trabajo sean las que determinen qué pasa con la infancia, dejando a un lado los derechos de niñas y niños.
Hoyuelos explica a este periódico que, tras casi dos meses de estar en sus casas, las criaturas necesitarían un periodo de adaptación similar al que se produce en septiembre, tras las vacaciones de verano. Construir la confianza y los vínculos con las criaturas de 0-3, con las que trabaja en Navarra, puede llevar varias semanas. Y esta relación se construye «cuerpo a cuerpo», afirma.
El experto en el trabajo y la vida de Loris Malaguzzi, destaca la importancia del contacto físico en estos periodos (aunque no solo) en los que niñas y niños entran en las escuelas infantiles. Y cómo, principalmente en el 0-3, las profesionales están expuestas constantemente a la saliba, los mocos o las lágrimas de las criaturas. Describe momentos complicados en ese reencuentro tras las vacaciones en los que niñas y niños tienen crisis por la separación de sus familias y cómo la cercanía de las profesionales, así como de las madres y padres, juegan un papel importante en la adaptación. «Tenemos que acogerles», dice. «No me imagino con máscara», sentencia.
Los colectivos madrileños se preguntan en su comunicado si niñas y niños, a partir de los 6 años ya pueden quedarse solos en casa, si tienen la madurez suficiente para hacerlo. El alumnado de primaria es, junto a los primeros cursos de la ESO, quien no tendrá opción para volver a las aulas antes del mes de septiembre.
Tanto unos como otros destacan de esta propuesta del Gobierno, el hecho de que se utilice a las escuelas infantiles como un elemento imprescindible para la vuelta al trabajo de madres y padres. De nuevo, primero están las necesidades de la economía, del mundo adulto, frente a los derechos de la infancia. En este sentido Hoyuelos propone que las administraciones den ayudas económicas a las familias o de flexibilización de horarios y de fomento del teletrabajo. «Usar las escuelas como elemento fundamental (frente a la crisis económica, de trabajo o de seguridad) lo veo contrario a las medidas de seguridad» relacionadas con la distancia social.

Las y los profesionales

El otro punto de crítica, no menos importante, es la situación en la que se encuentran las y los profesionales de la educación infantil, que en muchos territorios del Estado, dadas sus condiciones laborales, han sufrido ERTE y, como aseguran Ameigi, la Junta de Portavoces y la Plataforma, han visto ninguneada su labor «de educadores y educadoras al ignorar, en la mayoría de territorios, el trabajo online de acompañamiento, sostén y orientación a familias y criaturas, al negar durante el confinamiento esta opción para mantener vínculos necesarios con las
familias».

Hoyuelos también se pregunta, en esa relación tan estrecha entre educadoras y criaturas y, principalmente, en las dificultades para retomar los vínculos que pueden tener algunas de las últimas, qué pasará si las profesionales que han de volver al trabajo no son las de referencia del alumnado. Pueden darse casos de baja laboral, o personas que en este momento sean grupo de riesgo y no deban volver a las aulas. La posibilidad de contagios entre educadoras, criaturas y familias están muy presentes.
Se añade a estas cuestiones, como señalan los colectivos, que en muchos sitios, como en Madrid, se han suspendido contratos públicos para la gestión de los centros de infantil, desde el primer día. ¿Cómo harán las empresas? ¿Tendrán que volver a contratar a quienes hace dos meses han despedido o sometido a un ERTE sin siquiera saber cuántas niñas y niños acudirán a los centros?
Hoyuelos resume la situación en la disyuntiva entre los derechos de la infancia y los derechos del mundo adulto. ¿Cuáles están por encima?

martes, 28 de abril de 2020

ABNIZANDO Cuentos en educación infantil . Una experiencia compartida de aprendizaje basado en números



Presentamos a Maite Murillo García (@murillo_maite) Profesora de Educación Infantil y experta nacional en el método ABN tanto a nivel de experiencia de aula como en ponencias y grupos de investigación. Conocemos como aplica de forma eficaz ABN en el aula pero además sus publicaciones de actividades docentes son seguidas por muchos profesores en las redes sociales ya que la creatividad y el ingenio docente  está siempre presente. Su aportación en  este blog representa una aportación interesante en una etapa , infantil, que es necesario potenciar en didácticas y metodologías activas por los cimientos en un proceso de enseñanza y aprendizaje que debe estar en mejora continua en las próximas etapas educativas .Este es su artículo :

 Jaime Martínez Montero, autor del Método ABN para la enseñanza de las matemáticas explica en su libro “Desarrollo y mejora de la inteligencia matemática en Educación Infantil” que dicho Método “entronca directamente con la forma espontánea e intuitiva que tiene el cerebro de procesar los cálculos y tratar las realidades numéricas”. Es un Método gracias al cual se consiguen aprendizajes significativos y competenciales ya que el alumnado es agente de su propio aprendizaje y las experiencias están contextualizadas en su realidad más cercana.

En Educación Infantil, uno de los elementos más presentes en esa realidad cercana son los cuentos y los álbumes ilustrados. No es de extrañar que constituya un recurso fundamental a través del cual desarrollar los contenidos matemáticos que marca la legislación vigente.

“Abnizando cuentos” es una propuesta que surge de la mano de Lucía García Martínez en los primeros años de implementación de Método ABN en las aulas de los colegios de toda la geografía española. El objetivo es partir de álbumes ilustrados de calidad para desarrollar contenidos de los tres bloques de aprendizaje del Método ABN para el segundo ciclo de Educación infantil.
En julio de 2008 Maite Murillo García y Lucía García Martínez pusimos en marcha un blog que, a modo de banco de recursos, fuera un escaparate donde mostrar el trabajo interdisciplinar que llevamos a cabo aunando lenguaje literario y lenguaje matemático.

Las realidades de nuestras aulas son bien diferentes. En el caso de Lucía su trabajo se desarrolla en el CPR El Pinar en Pinos del Valle (Granada), un entorno rural en el que las aulas tienen un número reducido de alumnos y sus edades son variadas. El caso de mi centro de trabajo, el CEIP Torre Ramona (Zaragoza) es bien diferente, se trata de centro en un entorno urbano con dos aulas completas en cada nivel.

La manera de implementar esta forma de trabajo en nuestra programación comienza haciéndonos una primera pregunta bien necesaria ¿Qué queremos trabajar? Marcamos primero los objetivos que queremos alcanzar a lo largo del curso escolar.
Durante el curso escolar 2018/2019 en el que ambas trabajamos con alumnado de tres años, el primer objetivo estaba claro: favorecer una adecuada adaptación al centro escolar.
Un segundo objetivo que nos planteamos, no menos importante que el primero, favorecer el desarrollo de habilidades de pensamiento, en definitiva, enseñar a pensar.

Una vez fijados los objetivos, nos lanzamos a la aventura, o abntura en nuestro caso, de encontrar los recursos materiales a través de los cuales canalizar las actividades que queríamos proponer para el desarrollo de estos dos objetivos.

“Abejoso” fue el álbum ilustrado que elegimos como recurso estrella para el desarrollo del primer objetivo que nos habíamos marcado. La historia de un oso que llega a la escuela de las abejas y se siente grande, torpe, fuera de lugar y con capacidades diferentes a las de sus compañeros fue nuestro hilo conductor en el primer trimestre. Es un texto que además habla de aceptación de la diversidad, otro aspecto transversal de gran importancia en nuestras aulas.



La propuesta trascendió nuestras aulas y llegó a diferentes puntos de nuestra geografía gracias al grupo de trabajo que formamos con algunas compañeras que comparten nuestra visión sobre álbumes ilustrados y ABN, a las que tuvimos la suerte de conocer en el V Congreso Nacional de ABN, celebrado en Zaragoza en junio de 2018.




El trabajo desarrollado con este texto en el ámbito del área lógico matemática nos permite desarrollar los tres bloques de aprendizaje del método ABN que para primero de infantil incluyen los siguientes contenidos:

1.                  BLOQUE DE CONTEO:
-        Cuantificadores: muchos/pocos, todos/ninguno/nada, poner uno más.
-        Cuantificadores comparativos: más que/menos que/igual que.
-        Equivalencia en las colecciones: emparejamiento, búsqueda y creación.
-        Patrones físicos con y sin significado.
-        Distintas disposiciones en el conteo.     
-        Actividades en la recta numérica.
2.                  BLOQUE DE SENTIDO NUMÉRICO:
-        Repartos regulares y uniformes en dos partes.
-        Comparación simple de cantidades.
3.                  BLOQUE DE TRANSFORMACIONES NUMÉRICAS:
-        Fase 1 de la suma.
-        Situaciones de la suma: dramatización de situaciones de cambio 1.

La secuenciación de contenidos por niveles y trimestres fue elaborada por Lucía García Martínez y revisada por Jaime Martínez Montero, puede consultarse en el siguiente enlace:  https://elblogdelamaestralucia.blogspot.com/2018/07/programacion-y-evaluacion-abn-infantil.html
A lo largo del segundo y tercer trimestre llevamos a nuestras aulas las propuestas de trabajo de Ágelica Sátiro sobre filosofía para niños que se concretan en la guía para el docente “Jugar a pensar con niños de 3 a 4 años” que desglosa las actividades sobre el texto “La mariquita Juanita”.
En la siguiente imagen se pueden ver desglosados los contenidos el método ABN que contextualizamos con el citado texto en cada uno de los niveles de infantil.

domingo, 12 de abril de 2020

Manifiesto por otra educación en tiempos de crisis: 25 propuestas


por
14/04/2020
  • Vivimos momentos de excepcionalidad y de incertidumbre que nos sitúan en un tiempo crucial. Percibimos que, tras el confinamiento, existe la tentación y puede que el intento de ejercer mayor control y autoritarismo sobre la ciudadanía. Sin embargo, hemos de aprovecharlo para dar continuidad a la solidaridad mostrada estos días y para pensar juntos salidas para que los Derechos Humanos y de la Infancia salgan reforzados. Uno de los más importantes es el derecho a la educación, imprescindible para avanzar hacia la equidad.
Se pide al alumnado confinado que siga actuando como si estuviera en la escuela (entendida como institución que incluye todo los niveles educativos), al mismo ritmo y con mayor exigencia si cabe, como si nada pasase, cuando en realidad todo es diferente y más si tenemos en cuenta los desiguales contextos sociales y familiares.
Todo lo que sucede nos exige una reflexión profunda y un posicionamiento claro. No podemos sentirnos atenazados por el miedo sino animados por la esperanza de salir reforzados para un tránsito hacia una sociedad más humana y una educación más inclusiva, justa, cuidadosa y equitativa. Nos parece urgente promover un espacio y un tiempo donde cuestionarnos, dialogar, reflexionar colectivamente y hacer un acercamiento racional a la pregunta por la educación que queremos hoy y en el futuro.
Qué hacer en la situación actual
Por ello nos atrevemos a hacer una valoración de lo que estamos viviendo en el ámbito educativo con una serie de consideraciones y propuestas. Estas primeras son relativas al actual de confinamiento y hasta los inicios del próximo curso.
1. La educación escolar no va a ser igual tras esta experiencia que confirma las diferencias con que se realiza el trabajo escolar en casa, porque no todo el mundo dispone de los mismos medios ni de la misma situación habitacional, familiar y social.
2. Si la educación es un derecho, una situación de emergencia no debería destruirlo, especialmente para aquellos niños y familias con más necesidades o en condiciones de pobreza. Constatamos que esta situación está aumentando la desigualdades sociales que ya teníamos. En todos los casos no se trata de avanzar en el temario, sino de desarrollar actividades atractivas y de valor cultural: ver buenos documentales sobre naturaleza, películas en versión original subtituladas, escuchar música, pintar, leer, escribir, etc.
3. En esta situación de emergencia y confinamiento consideramos que la rigidez de las medidas tomadas deberían ser más flexibles teniendo en cuenta los derechos de la infancia.
4. No sabemos cómo será el futuro de la educación, pero sí deseamos y nos gustaría que fuera otro. La vuelta a la normalidad, de la que el alumnado en situación de vulnerabilidad y pobreza nunca formó parte, será imposible porque lo que nos está pasando no nos llevará a un retorno sino a otra normalidad diferente y por construir.
5. Cuando se regrese a las aulas habrá necesidad de cercanía, el alumnado necesitará conversar, expresarse, abrazarse… El espacio y el tiempo educativos de la escuela lo debería facilitar sin la presión de los resultados, las evaluaciones, los deberes, con calma, dándose tiempo.
6. Ahora, al acabar este curso, se hace necesaria la promoción automática en todas las etapas educativas incluida la universidad. En esta situación de emergencia no tiene sentido hacer exámenes de evaluación, por eso proponemos la supresión de las pruebas de selectividad, dando por buena la nota media del bachillerato, entre otras posibles alternativas. En Formación Profesional será necesaria una progresiva recuperación de las prácticas.
7. Nos hemos obsesionado con las notas, las calificaciones y los resultados y no por la permanencia de los aprendizajes que sirven para una vida digna. Pero ahora es el momento de resaltar los valores que estamos aprendiendo como la solidaridad, la empatía, la generosidad, la afectividad, el apoyo y el cuidado mutuo, la cooperación… porque hoy toca hacer pedagogía y primar esos valores más humanizadores.
8. Creemos que el verano debería ser un espacio inclusivo, con el fin de disminuir las desigualdades, donde toda la infancia y la adolescencia tenga acceso a campamentos, colonias u otras actividades educativas de tiempo libre, donde se combine el arte, la música, la cultura, el juego y el contacto con la naturaleza.
9. Nos parece necesario que el primer trimestre del próximo curso sea un periodo de adaptación y transición entre los dos cursos, con una tutorización y un acompañamiento intensivos.
10. La experiencia de crisis nos invita a repensar los tiempos, espacios y recursos de que disponemos, y la función de apoyo que podrían desarrollar la TV, la radio, las redes sociales y TIC, sin perder el contacto con el medio natural y social.
11. Otra lección es que quizás tengamos que vivir la vida con más calma, también en la escuela, dando tiempo y respetando los procesos de aprendizaje de cada persona… El estrés que se está generando en familias y niños y niñas por las tareas académicas en casa, hemos de frenarlo con otras formas de hacer más creativas y respetuosas de los intereses de la infancia.
12. Todo lo que está sucediendo nos lleva a poner en cuestión el actual modelo educativo para poder avanzar hacia un modelo alternativo. Sencillamente porque esta situación nos está mostrando que hay otras maneras de educar.
Cómo avanzar en el futuro
En esta segunda parte incluimos propuestas de pensamiento y acción para avanzar hacia la educación que queremos:
13. Repensar juntos, tras esta parada en el camino, cómo mejoramos y cambiamos lo que tenemos y cómo reinventamos la educación, cuestión que se nos presenta cada vez con mayor urgencia. Este cierre del espacio escolar debería servirnos para resignificar la educación y romper el ritmo frenético y la presión que ejercemos sobre la infancia y la adolescencia.
14. Poner la mirada en las necesidades de la infancia y la adolescencia. Es necesario que vuelvan a apasionarse por aprender por sí mismos y desde sí mismos, a jugar, a tener tiempo libre en el que puedan aburrirse, a relacionarse libremente, a no engancharse a las pantallas para encontrarse con la naturaleza.
15. Hacer una revisión a fondo de la estructura y el contenido del currículo escolar. Para que los contenidos interdisciplinares y transdisciplinares, de complejidad creciente e interconectados, tomen la centralidad de los aprendizajes escolares. Estos saberes han de proporcionarnos un conocimiento más profundo del mundo y de los problemas de la humanidad.
16. Introducir un currículo ecosocial que promueva contenidos y valores para combatir la emergencia climática y favorecer el desarrollo sostenible. La supervivencia del planeta Tierra exige conciencia y acción desde todos los ámbitos.
17. Introducir un currículo feminista, que cuestione el modelo patriarcal, que condene todas las violencias de género, que reconozca la plena igualdad de derechos y promueva las prácticas de la coeducación en todos los ámbitos educativos.
18. Incorporar como elemento central el acompañamiento en el aprendizaje, mediante el tránsito de la información al conocimiento para saber vivir, conocer el mundo y tratar de transformarlo, orientando, a su vez, los procesos madurativos integrales.
19. Dinamizar el diálogo, la conversación, el pensamiento crítico como instrumentos pedagógicos básicos para la construcción y autocreación de personas autónomas, sujetos en proceso permanente de producción de sus propias vidas.
20. Potenciar la dimensión relacional de la educación a través de la convivencia positiva y la experimentación de la democracia, donde el diálogo deliberativo y el acuerdo son centrales.
21. Recuperar el sentido comunitario y democrático de la escuela, devolviendo a las familias y a los niños y niñas su espacio de responsabilidad colectiva en el procomún de la educación, haciendo más efectivos los actuales canales de participación y creando otros.
22. Repensar las políticas educativas, protegiendo y extendiendo la escuela pública y eliminando procesos de privatización, desde las nuevas perspectivas sociales para que garanticen el protagonismo de la ciudadanía y del pueblo, asegurando el derecho de todos a la educación y los derechos de la infancia para una vida digna.
23. Promover el compromiso en la lucha contra las desigualdades dentro y fuera de la escuela con políticas compensadoras y de discriminación positiva hacia la infancia y la adolescencia, víctimas de esta injusticia social y escolar.
24. Abrir el sistema educativo a la sociedad y a la vida, que tiene en cuenta lo que aporta la comunidad local y la global. Basado en la dignidad humana, la cooperación, la comprensión de la interdependencia, la empatía y la relación fraterna y humana como bases sólidas de cualquier modelo educativo.
25. Situar en primer plano, ahora ocultada y socialmente poco valorada, la función docente con una sólida formación cultural y pedagógica y como dinamizadora central de la socialización de la infancia, de la convivencia positiva y de la creación de ambientes de aprendizaje compartidos y cooperativos.
Entendemos que estos podrían ser algunos de lo elementos constitutivos del camino por el que avanzar en el tránsito hacia una nueva educación. Demos una salida positiva y constructiva a la quiebra que, constatamos, vive el actual sistema educativo en una sociedad en situación de emergencia.
Sabemos que es posible hacerlo y animamos a que pensemos y construyamos juntos y juntas lo que queremos de la educación.

* Este Manifiesto es del “Foro de Sevilla. Por otra política educativa”, al cual pertenecen los cuatro firmante

sábado, 11 de abril de 2020

Francesco Tonucci: “No perdamos este tiempo precioso dando deberes”

El psicopedagogo italiano asegura que este encierro demuestra “todavía más” que la escuela no funciona

Francesco Tonucci (Fano, 1940) es un experto en niños. Desde su casa de Roma, donde lleva cinco semanas encerrado, este psicopedagogo italiano contesta por videoconferencia algunas de las cuestiones que más afectan a los menores durante este periodo de encierro para combatir el coronavirus. Tonucci reconoce que son muchos los padres que piden consejos. Propone ideas como que tengan su propio diario secreto de confinamiento o un lugar, por pequeño que sea, para esconderse dentro de casa. El psicopedagogo se muestra crítico con la escuela y cómo está afrontando este encierro.
Pregunta. ¿Qué es lo peor del confinamiento para los niños?
Respuesta. Debería ser el no poder salir, pero es mentira porque lamentablemente tampoco antes salían. Los niños desean salir y solo pueden hacerlo de la mano de un adulto. Con lo cual es importante que los niños vuelvan a salir, dentro y fuera del coronavirus. Quedarse en casa es una condición nueva, no ser autónomo no lo es. Espero que los niños puedan mostrarnos con la fuerza de este encierro cuánto necesitan más autonomía y libertad. Es muy interesante cómo están reaccionando ellos. Durante los primeros días de confinamiento, envié un vídeo a nuestras ciudades de la red internacional de la ciudad de los niños animando a convocar los consejos para pedir su opinión y dar consejos a los alcaldes; me parecía un poco paradójico que todo el mundo pedía a los psicólogos consejos para los padres y a los pedagogos para los maestros y nadie pensaba en ellos. Los niños sienten mucho la falta de la escuela, es decir, no de los profesores y los pupitres sino la falta de los compañeros. La escuela era el lugar donde los niños podían encontrarse con otros niños. La otra experiencia en la que pude comprobar que la escuela era muy deseada para los niños fue cuando están en el hospital.
P. Entonces, considera que los políticos no tienen en cuenta a los menores para tomar sus decisiones.
R. Como siempre. Los niños prácticamente no existen, no aparecen en sus preocupaciones. La única preocupación ha sido que la escuela pueda seguir de forma virtual. En Italia, por ejemplo, la gran preocupación es demostrar que pueden seguir igual que antes a pesar de las nuevas condiciones, es decir, lo hacemos casi sin que den cuenta, sentados como estaban en la escuela frente a una pantalla haciendo clases y con deberes. Muchos no se han dado cuenta de que la escuela no funcionaba antes y en esta situación se nota lo poco que funcionaba. Los niños están hartos de los deberes y para las familias es una ayuda porque es lo que ocupa a los niños. Los deberes siempre son demasiados, no tanto por la cantidad sino por la calidad. Son inútiles por los objetivos que los docentes imaginan.
P. Si se hace todo mal, ¿qué propone?
P. Hice un pequeño vídeo ofreciendo consejos de sentido común. Tenemos una oportunidad. Los niños en la escuela se aburren y así es difícil que aprendan. Además, existe un conflicto entre escuela y familia, es un conflicto moderno, la familia siempre está lista para denunciar el colegio. Ahora la situación es nueva: la escuela se hace en familia, en casa. Propongo que la casa se considere como un laboratorio donde descubrir cosas y los padres sean colaboradores de los maestros. Por ejemplo, cómo funciona una lavadora, tender la ropa, planchar, aprender a coser…
P. Pero en este laboratorio, ¿los padres están trabajando también?
R. Pido cosas que hay que hacer en casa igualmente. La cocina, por ejemplo, es un taller de ciencia. Los niños deben aprender a cocinar. El maestro puede proponer que los alumnos cocinen un plato con su salsa y escriban la receta. Así estamos haciendo física, química, literatura y se puedo montar un libro virtual de recetas. Otra experiencia que me parece importante es que los niños hagan vídeos de su experiencia en casa. La otra experiencia, por supuesto, es la lectura. Cómo la escuela no consigue que los niños amen la lectura es un gran peso. La escuela debería preocuparse más, dar a sus alumnos el gusto de leer.
P. Eso supone enfrentarse a las pantallas, a los videojuegos.
R. Estamos pensando en una escuela que tiene que hacer propuestas a los niños encerrados en casa. Proponer a los niños que lean un libro debe ser un regalo, no un deber. Hay otra forma que es la lectura colectiva, de familia. Crear un teatro que tiene su horario y su lugar en la casa, y un miembro de la familia lee un libro como si fuera una telenovela. Media hora todos los días. Son propuestas que parecen poco escolares, pero todas tienen que ver con las disciplinas escolares. Estudiando las plantas de las casas se puede hacer una experiencia de geometría. Todo esto lo digo para que se entienda que se puede aprovechar la riqueza que tenemos ahora, la casa y la disponibilidad de los padres. Usted dice que los padres no tienen tiempo: no es verdad. A pesar de todo el tiempo que están ocupados, no saben qué hacer en el tiempo libre. Normalmente el tiempo que pasan con ellos es para acompañarlos a actividades y no para vivir con ellos. Otra propuesta es que jueguen, eso es lo más importante. Que inventen juegos. Llamar a los abuelos para que aconsejen juegos, ellos fueron niños cuando los juegos había que inventarlos.
P. Nunca habremos pasado con ellos tanto tiempo como ahora.
R. Por eso mismo. No perdamos este tiempo precioso dando deberes. Aprovechemos para pensar si otra escuela es posible.
P. ¿Qué tiene que hacer un niño el primer día que salga de este confinamiento?
R. Gritar, lanzar piedras, correr, y abrazarse con alguien; aunque eso último será complicado.

jueves, 9 de abril de 2020

Ocho creencias falsas sobre la infancia y el coronavirus: y el coronaviros: HEIKE FREIRE (pedagoga) y JOSÉ MARÍA PARICI (pediatra)




Nuestra intención no es cuestionar las leyes y recomendaciones establecidas por las autoridades hasta el momento, sino invitar a la calma, a la reflexión y al intercambio de conocimientos


Últimamente, en los medios de comunicación, las redes sociales, los grupos de WhatsApp o Telegram y, en general, las conversaciones públicas y privadas, circula toda una serie de dudas, opiniones, prejuicios, bulos y creencias erróneas sobre infancia y coronavirus, muchas de las cuales parecen fruto del miedo que se ha instalado en nuestra sociedad. Como profesionales de la infancia, a la que estas ideas falsas afectan de diversas formas, nos vemos en la responsabilidad de desmentir y aclarar algunos de los temas más recurrentes que hemos podido detectar a lo largo de estas semanas de confinamiento.
No cabe duda que, frente a una crisis como esta, inédita en nuestra historia reciente, y de la que todas estamos aprendiendo, cualquier medida, por sabia que sea, tiene sus inconvenientes. Pensamos que es necesario reconocer y valorar todos los posibles efectos de la situación en la que nos encontramos, para tratar de evitar los negativos o para acompañarlos y así mitigar su impacto. Queremos dejar claro que nuestra intención no es cuestionar las leyes y recomendaciones establecidas por las autoridades hasta el momento, sino invitar a la calma, a la reflexión y al intercambio de conocimientos para, si es posible, introducir mejoras en las prácticas individuales y colectivas.ahora, de modo conciso, cada uno de los mitos relacionados con la infancia y el confinamiento.
1. El coronavirus es muy peligroso para los niños y niñas.
Falso: La infección por coronavirus tiene una frecuencia bajísima de complicaciones en los menores y en los adultos sanos por debajo de los 40 años.
Debido al clima social de miedo que se ha generado, en las últimas semanas, muchas familias temen por la salud de sus hijos e hijas. Todas las autoridades sanitarias del mundo están de acuerdo en que la infección por coronavirus tiene un bajísimo riesgo de gravedad y muerte en aquellas personas que no sufren una enfermedad crónica de base, y más cuanto más jóvenes son. Eso incluye a niños y niñas e incluso recién nacidos. La COVID-19, aunque se han dado casos terribles, en conjunto, no es peligrosa para los niños y niñas.
2. Los niños y niñas son vectores de contagio, transmiten el virus más que los adultos.
Falso: Cualquier persona de cualquier edad puede contagiar el virus siempre que sea portadora o tenga la enfermedad.

3. Para frenar la curva, la única solución es el confinamiento total de los niños y niñas, como hacen en otros países.
No existe evidencia empírica alguna de que los menores sean más portadores que cualquier otro grupo de edad. Incluso hay dudas entre la comunidad científica de que el cierre de colegios sea, por sí solo, efectivo. Por eso no todos los países de Europa han clausurado los centros educativos de modo indiscriminado. Las medidas de contención basadas en aumentar el teletrabajo parecen mucho más eficaces. La idea que los niños y niñas son más contagiosos se basa en un prejuicio: que no se están quietos, lo tocan todo, no atienden las órdenes de los adultos y son más difíciles de controlar que, por ejemplo, los perros cuando llevan correa. Sin embargo, la experiencia nos demuestra que, debidamente orientados, niños y niñas son personas empáticas y razonables, a las que les gusta colaborar. Además, son capaces de adaptarse a numerosas situaciones si les explicamos con claridad lo que ocurre, escuchamos sus opiniones y sugerencias, sus emociones (y, por qué no, también sus posibles quejas y frustraciones) y les permitimos participar en las soluciones.
Falso: No en todos los países de Europa se han adoptado medidas de confinamiento estricto.
Francia, Bélgica, Suiza, Austria, Inglaterra..., están siguiendo las recomendaciones de la OMS y permiten que los niños y niñas salgan de modo ordenado a dar una vuelta con sus padres cerca de casa. Estos últimos días, también se ha sumado Italia que a petición del Colegio de Psicólogos, y de asociaciones de educadores y familias, ha decidido que los niños y niñas puedan salir a pasear acompañados por un único progenitor y en un área cercana a su domicilio, manteniendo la distancia de seguridad. En Alemania, cuya administración está muy descentralizada, la mayoría de los Lander señalan en sus textos la necesidad vital del juego para la infancia y aconsejan que jueguen cada día en las áreas comunes, siempre con los mismos compañeros y atendiendo a ciertas reglas. En Suiza pueden salir y verse con sus compañeros o amigos más cercanos, siempre los mismos. En Francia puede salir a pasear las familias de modo aislado a un máximo de 1 km de su casa.
4. Las madres o padres positivos a coronavirus deben ser separados de sus hijos, no pueden ocuparse de su cuidado. Las madres no deben amamantar.
Falso: La enfermedad se contagia unos días antes de causar los primeros síntomas e incluso cuando no da síntomas. Si alguien de la familia está contagiado, es previsible que todos los que conviven en el mismo hogar lo estén.
Si los cuidadores, aún afectos de COVID-19, se encuentran bien (lo más frecuente en el caso de personas jóvenes y sin enfermedades previas) puede hacer las actividades que su estado les permita. No tiene sentido aislarse unos de otros en esos casos y el uso de mascarilla dentro del domicilio es de dudosa utilidad. La enfermedad no se transmite por la leche materna. Las madres pueden amamantar. Es previsible que, al igual que con otras enfermedades semejantes que causan catarros, la madre que pase una infección por coronavirus fabrique anticuerpos (defensas) contra el virus y que estas defensas pasen por la leche materna protegiendo al lactante. El lavado de manos antes y después de cualquier tarea, especialmente si se viene del exterior, es la mejor manera de controlar los contagios. No añadamos angustias innecesarias a las niñas y niños confinados separándolos también de sus progenitores o exponiéndolos a la visión enmascarada de sus padres, cuando el uso indiscriminado de mascarillas no ha demostrado ninguna utilidad.
5. Los españoles siendo como somos, debemos confinarnos aún más, o tendremos más muertos que en otros países.
Falso: Ni somos el país con más muertos en cifras absolutas ni por 100.000 habitantes, ni estamos en una fase más avanzada de la pandemia que el resto de países del mundo.
La mortalidad en cada zona depende de las características demográficas, de salud de la población y de la capacidad de respuesta de su sistema sanitario. Los porcentajes de ciudadanos en edad avanzada y/o con enfermedades crónicas previas y descompensadas (de pulmón, de corazón, de riñón, de diabetes, de cáncer activo, de déficit inmunitario) van a marcar la tasa de mortalidad de cada país y región. Recordemos que la enfermedad se ceba justo en esos grupos de edad, dejando indemnes a jóvenes, niños y, en general, a personas sanas previamente. Por otro lado, los españoles no respetamos menos las leyes ni somos más irresponsables que los europeos. Cada país ha ido adaptando el confinamiento a los datos aconsejados por los expertos en cada fase de la epidemia. La legislación francesa hizo referencia, desde el primer momento, a las características especiales de la población infantil, a la necesidad para su equilibrio de estar al aire libre y de moverse. Nuestras reglas de confinamiento son mucho más estrictas para la infancia que las de otros países. Flexibilizarlas nos ayudaría, además de a fortalecer la salud de nuestros hijos e hijas, a practicar la participación, el cuidado colectivo a la infancia y la responsabilidad.

Falso: Los niños y niñas son una población más vulnerable al confinamiento que los adultos por diversas razones.
6. El confinamiento en la infancia no tiene consecuencias. Los niños se adaptan a todo mejor que los adultos.
Al estar en fase de crecimiento, necesitan el medio natural para completar su desarrollo, tal y como lo han venido haciendo las criaturas de nuestra especie desde los orígenes. Precisan de aire fresco, luz natural, movimiento y juego, tierra, agua y vegetación. Para crecer saludablemente, se estima que son necesarias al menos tres o cuatro horas diarias de juego espontáneo al aire libre. Aún en esta situación especial, de confinamiento por la pandemia, la OMS recomienda, al menos, una hora al día de actividad física al aire libre. A muchos, el tamaño de sus domicilios no les permite casi ni moverse. Por otro lado, el vínculo emocional con sus padres, que necesitan para sobrevivir, les lleva a vivir intensamente las emociones de estos y a sufrir sus consecuencias. Ya se ha reconocido oficialmente en España que, desde el inicio del confinamiento, han aumentado los casos de malos tratos a la infancia en porcentajes muy preocupantes, además de la violencia de género, que también repercute directamente en niños y niñas. Aunque es la primera vez que atravesamos una crisis de esta magnitud, disponemos de investigaciones previas sobre confinamiento infantil y sus consecuencias en diversos contextos: guerras, niños refugiados, hikikimori etcétera, que nos ofrecen indicios perfectamente extrapolables a la situación actual. El confinamiento sí tiene consecuencias para la salud, el bienestar y el desarrollo físico y psíquico de niños y niñas.
7. En casa, los niños están más seguros. Solo sus padres son responsables de que estén bien.
Falso: Como demuestran 40 años de investigaciones en Psicología Ambiental, los niños y las niñas se desarrollan mejor al aire libre, a todos los niveles: físico, emocional, social, creativo e intelectual.
Está demostrado que en los espacios cerrados tienen más accidentes, y a la menor libertad de movimiento se une la fatiga atencional por un exceso de concentración que tiene efectos negativos sobre el humor y el comportamiento. Además, es un error pensar que son un asunto privado de sus padres. No pertenecen a sus familias porque no son objetos sino sujetos de derecho. Una categoría especial de ciudadanos cuyas necesidades especiales están reguladas por leyes internacionales. Son más vulnerables que otros colectivos porque, como hemos dicho, están en periodo de crecimiento. Y con sus características propias, forman parte de la comunidad. Como dice el famoso proverbio africano: para criar un hijo hace falta una tribu. Así ha sido desde los orígenes de nuestra especie. Algunos antropólogos llegan a afirmar que es precisamente la organización colectiva del cuidado a nuestras criaturas (que, a diferencia de otras especies, nacen completamente inmaduras), lo que nos ha hecho humanas y civilizadas. Sabemos que las vivencias y carencias infantiles tienen repercusiones importantes a lo largo de toda la vida. Para garantizar la democracia, todos los niños y niñas deben tener los mismos derechos y deberes. Pero en la situación actual, no todos disponen del mismo acceso al sol, al aire libre, a zonas verdes, al juego espontáneo en la naturaleza o a una familia tranquila y sosegada, factores que son indispensables para un desarrollo saludable.
8. Ahora lo importante es que hagan las tareas y “no pierdan” el curso.
Falso: Aunque los aprendizajes y resultados académicos son fundamentales para el futuro de los niños, en una situación crítica como la que vivimos, no son lo más importante.
Dado que la alteración de al menos un tercio del curso escolar afecta a casi 8 millones de estudiantes en todo el país, las soluciones solo pueden ser colectivas. En las familias, lo esencial es cuidar la salud física y mental de todos sus miembros, permitiendo que los pequeños expresen y elaboren de diversas maneras (dibujos, cuentos, música...) sus vivencias del encierro. Favorecer la comunicación, la conexión y el disfrute en común, aporta bienestar a todos. Y dejarles un espacio para que puedan cultivar sus intereses. Muchos de los grandes genios en las ciencias, las letras y las artes, estuvieron confinados en sus casas por enfermedad. Ello les permitió salirse un poco de la rutina escolar cotidiana para descubrir y desarrollar una pasión que, más adelante, se convertiría en su vocación y su profesión. Lo más importante ahora es que puedan integrar esta vivencia traumática, en mayor o menor grado para todas, a sus vidas. Integrarla y extraer de ella enseñanzas positivas.
*Heike Freire es madre, filósofa, psicóloga y pedagoga. Asesora de organizaciones públicas y privadas, administraciones y centros educativos. Y directora del Curso Superior de Pedagogía Verde. Florida Universitaria Activista por los derechos de la infancia y de la Tierra.
*José María Paricio Talayero es padre, abuelo y pediatra. Doctor en Medicina. Diplomado en Diseño y Estadística en ciencias de la Salud. Presidente de APILAM y creador de http://www.e-lactancia.org y http://www.telasmos.org.